Lo que Hosni Mubarak pretendía lograr al desconectar el internet el pasado jueves y revocar las licencias de Al Jazeera el día de ayer, era contener la inform

ación. No sólo ha fallado sino que afortunadamente ha revelado que la censura no es una tarea fácil y requiere colaboración con operadores de telecomunicaciones. Cuando leemos que Egipto apagó el internet no significa que Mubarak apretó un botón, significa que gente que trabaja en empresas específicas cumplieron una orden.

Egipto apagó el internet significa que Vodafone/Raya, Etisalat Misr, Telecom Egypt y Link Egypt cumplieron las órdenes de un gobierno autoritario para proteger a una élite, afectando así a sus 22 millones de clientes en Egipto. El único grupo que conservó la conexión durante estos días fue Noor Group el cual presta servicio a la bolsa de valores, ministros, bancos y hoteles de lujo.

Los operadores de telecomunicaciones se rindieron fácilmente. Pero la televisión seguía transmitiendo información que no era precisamente lo que el régimen de Mubarak quería que la gente viera. Miles de gentes en las calles con una sola demanda: Down Down Mubarak. El domingo por la mañana se notificó a Al Jazeera el cierre de su oficina en Cairo, la revocación de sus licencias periodísticas y la cancelación de sus licencias de operación para transmitir en el país. Esto último significa simplemente que la empresa NileSat, desconectó su señal del satélite.

Una vez más observamos como el gobierno transfiere la labor sucia a empresas privadas y es que desgraciadamente en la sociedad de la información de

la cual somos parte, la censura es una cuestión técnica.

Wired publicó el día de ayer una interesante entrevista con el encargado de la Agencia de Información de Túnez, la cual ha estado encargada de la censura de webs y el ataque a cuentas que le parecían incómodas al régimen de Ben Ali. El director de esta agencia dijo muy claramente que ellos solo cumplen órdenes y que además, no hay forma de bloquear algo por completo: siempre hay formas de vencer la censura técnicamente.

Al Jazeera es una prueba. Desde que se anunció el corte de su señal, la cadena ha mantenido su transmisión en modo pirata. Ni un momento se ha co

rtado la comunicación con sus reporteros quienes envían reportes vía live blogging, twitter y audio principalmente. Cómo lo hacen aún no se sabe, pero no sería sorpresa que estuvieran utilizando internet satelital. El tráfico de Al Jazeera aumentó en 2500% este fin de semana. La otra opción para censurar es la fuerza: hace aproximadamente una hora, 5 periodistas de Al Jazeerafueron detenidos.

Las diferencias y detalles de las diferentes formas para informar e informarse son más visibles durante los conflictos, ya que estos se derraman en los medios de comunicación. El papel de empresas extranjeras en la censura y vigilancia sistemática nos dice bastante acerca de la geopolítica de las telecomunicaciones en el siglo XXI. Por ejemplo, al igual que en Irán, Egipto tiene la capacidad de ejecutar deep packet inspection para analizar el contenido del tráfico a través de teléfonos móbiles y la red. Narus, una empresa californiana, es la responsable de vender esta tecnología de inteligencia en tiempo real a Egypt Telecom.

Otro ejemplo, ACTA promueve explícitamete la cooperación formal e informal con ISPs para proteger la propiedad intelectual, lo cual ade

más de tantas preocupaciones, genera la posibilidad de que los ISPs se conviertan en autoridades extrajudiciales al servicio de intereses privados y con la capacidad de espiar al estilo chino, o desconectarnos individualmente al estilo egipcio.

Los ISPs y las compañías telefónicas no son únicamente empresas dedicadas a vender conexiones a la red o servicio de telefonía a sus clientes. Como su comportamiento prueba ante la crisis en Egipto, también son actores políticos con intereses comerciales que defender y que para conservarlos, están dispuestos a negar el servicio por el cual sus clientes pagan. No olvidemos que el espectro donde operan estas compañías pertenece al estado. Los gobiernos otorgan licencias para que sea explotado por particulares, pero los dueños no son los presidentes, dictadores o CEOs de empresas que decidieron ser parte de este lamentable ataque a ciudadanos egipcios, es decir, sus clientes.
No existe un código de ética o sanciones que obliguen a ISPs a ser neutrales y sobre todo, garantizar la privacidad y la comunicación. Queda claro que la neutralidad de la red no puede ser opcional, necesita ser una ley.La cuestión es que los ISPs y operadores de servicios de telecomunicación no son únicamente empresas que explotan espectro e infraestructura pública para ganar dinero. Su rol es fundamental para garantizar el acceso a la información que permite alimentar o no, el debate, la participación y ultimadamente, la construcción y mantenimiento de las democracias.

Ideas que en una situación regular con solo una cuestión opcional de principios, en tiempos de conflicto se vuelven necesidades. Ya no podemos discutir si la versión centralizada o descentralizada del internet es mejor que otra, ya que la diferencia es mantenerte comunicado. También es hora de discutir la responsabilidad de los ISPs: no se pueden vender servicios de comunicación y censurar al mismo tiempo, sin importar si es por razones políticas o decopyright.

Los ISPs responsables son raros pero existenBanhoff -el legendario ISP sueco famoso por su búnker de operaciones bajo tierra- anunció la semana pasada que encriptará todo su tráfico para proteger la identidad de sus clientes en respuesta a la Directiva de Retención de Datos Europea. Todo aquel que quiera ser parte del ritual de retención de datos sin anonimizar su identidad, lo puede hacer, pero le costará 50 coronas más el servicio.

Vemos pues, que implementar la censura y vigilancia en la infraestructura de telecomunicaciones es una cuestión técnica, como también lo es responder éticamente.

Actualización 15:26 pm: Los reporteros de Al Jazeera han sido liberados.

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La tecnología avanza bastante rápido estos últimos años, no hace falta que se los recuerde. Pero no es sólo este hecho sino toda una conjunción de acontecimientos técnicos, políticos y culturales, que hacen que el año 2010 parezca escrito por William GibsonBruce Sterling oNeal Stephenson, maestros del género de ciencia ficción que predijo el advenimiento de Internet. Vamos con un resumen de los puntos que, a mi parecer, ilustran este profundo cambio que estamos viviendo.

Kinect

El primer paso lo dio Nintendo con los mandos de la Wii, pero lo hecho por Microsoft con el que fuera conocido como Proyect Natal no tiene parangón. Concebido como control para una consola de videojuegos, hackers no tardaron en reversear el accesorio y desarrollar todo tipo de aplicaciones y herramientas que aprovechan los revolucionarios avances de Kinect. Gracias a Kinect es que ya tenemos entre nosotros la interzaz de Minority Report, peli basada en un cuento de uno de los autores más grandes de la historia de la ciencia ficción y predecesor del cyberpunkPhillip K. Dick.

 

Stuxnet

Estamos ante una de verdadera maravilla de la ingeniería de software, un malware cuyo único fin es atacar determinadas plantas nucleares de países como Irán, China o Corea del Norte. En medio de todas las amenazas del controversial Presidente de Irán, ¿cuál fue el modo de ataque decidido en su contra? Todavía no han decidido entrar por la fuerza para encontrar bombas de destrucción masiva (cuidado, que en este caso pueden existir) ni mucho menos. El ataque realizado por vaya uno a saber quién, qué fuerza, agencia, gobierno, organismo o grupo hacktivista de determinada posición política, fue crear un gusano que afectara los sistemas que controlan las plantas nucleares iraníesStuxnet inaugura una nueva guerra, tan temida por Estados Unidos, la digital.

WikiLeaks

Bueno, este punto es bastante obvio, ¿no creen?. Organizaciones independientes nacidas de Internet, operando globalmente y al margen de cualquier Estado y sus leyes nacionales realizan una verdadera batalla contra gobiernos y el único campo de batalla es la información. La decisión de los gobiernos, ante esta nueva amenaza, es presionar a corporaciones multinacionales para cortar las vías de apoyo a estas organizaciones. Claro que, no hace falta que se los diga, esto es imposible (o por lo menos, muy pero muy difícil:( las comunidades en línea son cada vez más fuertes. Y esto nos lleva al siguiente punto.

Neutralidad en la red, Ley SINDE, etc.

Sin lugar a dudas, este fue el año en que la neutralidad en la red se puso en boca de todos (y con motivos de sobra), ya que en distintas regiones del mundo se tomaron decisiones políticas que la afectaron, de una manera u otra. En Estados Unidos, por ejemplo, se tornó en un tópico de importancia con la sanción de una regulación que la defendiera pero que la defiende a medias, pues una telco puede hacer prácticamente lo que quiera con una conexión móvil. Por otra parte, son constantes en Europa las vulneraciones a los derechos de los internautas, bajo pretexto de defender la propiedad intelectual. España, Francia, están en plena lucha (en algunos casos se pierde, en otros parece haber esperanzadoras victorias) por defender los derechos de todos nosotros, dejados de lado en pos de las ganancias de las multinacionales y de algunos músicos devenidos en empresarios más que en artistas.

Realidad aumentada

En el año que acaba de terminar la realidad aumentada dejó de pertenecer al reino de la ciencia ficción para ser, valga la redundancia, una realidad. De la mano de la masificación de dispositivos móviles con capacidades de cómputo increíbles hace tan sólo 10 años atrás y de la mano de los sistemas operativos iOS y Android, la Realidad Aumentada está aquí y podemos experimentar con ella y con su parienta la Realidad Disminuida, conformando entre ambas profundas modificaciones a nuestra vida cotidiana.

Julian Assange

Volvemos a WikiLeaks. El carismático lider de la organización es un periodista sin título, un hombre controversial, un verdadero hacker que colaboró en su juventud en algunos proyectos interesantísimos. Desde un antecesor de nmap (aplicación que tuvo sus quince minutos de fama de la mano de Trinity en Matrix Reloadad) a FreeBSD (sistema operativo que sirve de base de Mac OS X), Assange es un programador ducho en lenguajes complejos como HaskellOcaml que hace honor al título de hacker. De nacionalidad australiana, es ciudadano residente de Internet, viaja constantemente por el mundo y sólo se quedó brevemente en Suecia (donde pensó que no tendría problemas judiciales, hasta la denuncia de abuso) y en Inglaterra, donde fue finalmente arrestado.

Anonymous

Relacionados con WikiLeaks y con la defensa de la piratería, esta organización sin nombre ni miembros se convirtió en la milicia de los internautas. Llevando al ciberespacio el concepto de sentadarealizaron numerosos ataques distribuidos de denegación de servicio a sitios de multinacionales como Amazon, Visa y MasterCard, además de organizaciones como la RIAA y la MPAA. Anonymous se comporta como un sistema autónomo, como una mente colmena que amenaza a corporaciones demasiado poderosas a pesar de estar compuesta por poco más de cien adolescentes.

Hatsune Miku

Si hay un país en el que el cyberpunk fue bien recibido y acogido como ciudadano de manera inmediata, es Japón. Con su cultura tecnócrata y sus restos de sintoismo, con ese pop tan particular y su verdadera pasión por la ciencia ficción, llevaron el cyberpunk de las novelas a la pantalla grande con películas como Akira y Ghost in the Shell.

Una de mis novelas favoritas es Idoru, de William Gibson y transcurre, justamente, en Japón. La historia tiene muchos personajes y líneas narrativas que se van cruzando a medida que pasamos las páginas, pero el eje es el matrimonio entre el cantante de una banda de rock y una idoru, una diva del J-Pop. Lo curioso de la historia era que la cantante no era un ser humano sino una inteligencia artificial, un ser artificial adorado por las masas.

Cuando leí la novela, el concepto me fascinó. Y estamos en el 2010 y Hatsune Miku, ser sintético creado por la corporación Crypton Media hace sólo un par de años, es un verdadero fenómeno cultural que “canta, baila y llena estadios de fanáticos enardecidos con la voz sintetizada de Saki Fujita”. Claro que en los recitales no está en carne y hueso sino que es un simple holograma, aunque esto no evita la locura de sus miles de fanáticos.

Como verán, no se trata sólo de avances tecnológicos como Kinect y la realidad aumentada, del hecho de que internet haya emergido a nuestras vidas cotidianas y se haya hecho parte indispensable de ella sino que hay también cuestiones políticas como la crisis internacional, la presión que efectúan alternativamente entre sí gobiernos y multinacionales, la aparición de organizaciones como WikiLeaks y Anonymous y una cantante como Hatsune Miku. Señoras, señores, vivimos en un mundo cyberpunk: a hackear.